Arturo Fernández, protagonista de nuestra primera entrevista a Personas Refugio

Conversamos con este TIS sevillano que nos habla sobre el uso del humor en su trabajo, lo que le hace sentir más orgulloso de CEAR, los retos a los que nos enfrentamos como organización y cómo trata de ser refugio también en su vida personal.

​Arturo Fernández trabaja como Técnico de Integración Social en el Espacio Bellavista que gestiona CEAR Andalucía Occidental en Sevilla. Nació hace 41 años en Alanís, un pequeño pueblo de la provincia sevillana y nunca pierde una oportunidad de hablar de su localidad: “Siempre, siempre tengo que hacer publicidad de mi pueblo”. 

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Lleva cinco años trabajando en CEAR, además de en su puesto actual ha trabajado como TIS de Ocio y en varios dispositivos de pisos. Para él es fundamental usar a diario el humor como herramienta de intervención en el trabajo con las personas usuarias, con sus compañeros y compañeras e incluso como una forma que él mismo utiliza para sobrellevar las situaciones difíciles que se pueda encontrar: “El humor crea buen clima y unión. Para mí el mayor reto profesional es seguir haciendo eso día a día”. Le ayuda a desdramatizar situaciones como las que vivió cuando salvó a una persona refugiada que pretendía precipitarse y consigue dibujar sonrisas como la de una mujer que después de una visita familiar no podía contener las lágrimas: “Empecé a decir tonterías y ella comenzó a reírse. Luego mi compañera me mandó un mensaje comentando la suerte que teníamos de hacer tan fácil transformar el llanto en la risa”. 

Espacios seguros con humor 

En el Espacio Bellavista en el que él, y sus 8 compañeras y compañeros, atienden a 38 personas han creado un nuevo formato de intervención llamado ‘Gabinete del Humor’. En ese espacio, Arturo atiende a personas derivadas de otras áreas y usa el humor como herramienta para intentar mitigar el sufrimiento que han vivido en su trayecto migratorio.

De CEAR, a Arturo le hace sentir orgulloso el objetivo primordial de la entidad, que es “trabajar por la integridad y autonomía de personas que lo están pasando difícil en su vida”. También siente orgullo por las personas que inician su itinerario y consiguen rehacer su vida, por las que lo intentan aunque no lo consigan, por las que guardan un buen recuerdo de él y por sus compañeros y compañeras. Para él es importante que CEAR no pierda de vista que trabajamos con personas y a veces esas personas no están acostumbradas a todo el nivel de burocracia que se les exige: “A veces perdemos la perspectiva de que el trabajo tiene que ser más intervención directa, aunque también haya que hacer números”. 

Una Persona Refugio también fuera de CEAR 

Pero Arturo también es refugio en su vida personal. Hace unos años se cruzó en su camino el que desde hace cinco es su hijo. El pequeño entró en un centro de menores en el que él era educador. Primero Arturo fue familia colaboradora, luego llegó el acogimiento y finalmente la adopción: “Nos convertimos en una familia, en un refugio el uno en el otro”. 

Tenemos abierto el buzón de sugerencias  

Queremos contar con tu colaboración en la campaña. Por eso, si te apetece contar tu experiencia o proponer a alguien de tu equipo para que el resto de compañeras y compañeros os conozcamos mejor, puedes escribirnos a somoscear@cear.es y presentar la candidatura. Es importante que todas las áreas y territorios se vean representados, por lo que os animamos a enviar el mayor número de candidaturas posibles.  

Estamos impacientes por descubrir estas pequeñas grandes historias que, sin duda, hacen posible que seamos REFUGIO.

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