La Convención Marco: Piedra angular de la acción internacional

Dentro de la línea de difusión de iniciativas y marcos de trabajo entorno a la emergencia climática os presentamos hoy el trabajo realizado en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), establecida en 1992, representa el primer esfuerzo global coordinado para enfrentar la crisis climática. Este tratado internacional, ratificado por 197 países, establece el marco legal y los principios fundamentales para la cooperación mundial en la reducción de emisiones y adaptación al cambio climático.

Entre otros aspectos, desde este tratado se ponen en marcha iniciativas como:

Coaliciones que transforman compromisos en acciones

Las Coaliciones de Acción Climática de la ONU movilizan a actores estatales y no estatales —gobiernos, empresas, ciudades y sociedad civil— para implementar soluciones efectivas que aceleren la transición hacia un futuro bajo en carbono.

Iniciativas emblemáticas para la acción inmediata

La Alianza para la Ambición Climática impulsa compromisos nacionales más agresivos, mientras que la iniciativa «Carrera hacia Cero» moviliza a empresas y gobiernos locales para alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2050.

Transición energética justa y sostenible

La Coalición de Energía Limpia promueve la eliminación progresiva de combustibles fósiles y la expansión masiva de energías renovables, con especial atención a que esta transición sea equitativa para trabajadores y comunidades dependientes de industrias tradicionales.

Soluciones basadas en la naturaleza

Plataformas como la Alianza para los Bosques y la Iniciativa de Océanos Sostenibles potencian el papel de ecosistemas naturales como sumideros de carbono y fuentes de biodiversidad, generando beneficios climáticos, ecológicos y socioeconómicos.

Resiliencia: preparando comunidades para lo inevitable

El Programa de Adaptación Global coordina esfuerzos para fortalecer la capacidad adaptativa de zonas vulnerables, desarrollando sistemas de alerta temprana, infraestructura resistente y diversificación económica ante fenómenos meteorológicos extremos.

Financiamiento: combustible para la transformación

La Alianza Financiera de Glasgow canaliza inversiones hacia proyectos climáticos, priorizando a países en desarrollo que requieren apoyo tecnológico y financiero para implementar sus planes de adaptación y mitigación.

Innovación tecnológica como catalizador

La Misión de Innovación impulsa la investigación de soluciones disruptivas —desde almacenamiento energético avanzado hasta tecnologías de captura de carbono— acelerando su desarrollo y despliegue a escala global.

Medición y transparencia: garantía de progreso real

Todas las coaliciones implementan mecanismos robustos de seguimiento y rendición de cuentas, permitiendo evaluar avances concretos hacia los objetivos del Acuerdo de París y recalibrar estrategias cuando sea necesario.

Podéis encontrar más información en la web  https://www.un.org/es/climatechange