Este 29 de noviembre, Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, desde nuestras distintas delegaciones salimos a las calles para alzar la voz por un futuro en el que todas las personas palestinas puedan vivir seguras, libres y en paz. A través de diversas acciones y la entrega simbólica de amapolas, quisimos visibilizar la urgencia de una paz justa y duradera.
Aunque la tregua alcanzada en octubre supuso un paso necesario, desde entonces hemos visto que la violencia no ha cesado. Más de 345 personas han sido asesinadas y más de 880 han resultado heridas en nuevos ataques, lo que evidencia la fragilidad del alto el fuego y la necesidad de seguir exigiendo protección para la población civil.
Durante estas acciones, reafirmamos nuestro compromiso con la causa palestina y nuestra condena a la ocupación ilegal y a las vulneraciones sistemáticas de derechos humanos. También insistimos en la responsabilidad de Europa y de España para adoptar medidas firmes que garanticen la entrada de ayuda humanitaria, exijan el respeto al derecho de autodeterminación del pueblo palestino y trabajen activamente por el fin de las hostilidades.
Agradecemos a todas las personas que participaron en estas acciones. Una vez más demostramos que la solidaridad internacional es esencial y que, con nuestro compromiso colectivo, una paz justa y duradera aún es posible.

























